martes, 24 de enero de 2012

Taller (II): Análisis crítico de hechos noticiosos [Comentarios críticos]

Como se ha hecho hasta ahora, se abre el espacio para que los grupos de la segunda columna comenten críticamente las publicaciones en respuesta al taller de sus compañeros, siempre recordando lo siguiente:

ESTOS GRUPOS RESPONDEN EL TALLER
ESTOS GRUPOS COMENTAN DE VUELTA
6
Juan Albornoz y Viviana Mora
1
Javiera Campos, Amarilis Rojas y Javier Botinelli
7
Günter Grosser y Alejandro Pérez
2
Francisco Olmos y Christine Sanhueza
8
Jeanette Verdugo e Ignacio Ordoñez
3
Victor Pinto y Rodolfo Perez
9
Nicolás Pozo y Daniel Sanhueza
4
M. Constanza Lizana y Stefano Baeza
10
Maximiliano Carrillo y Fernando Moraga
5
Vale Vergara y Mariela Acuña
18
Juan Aguilera y Héctor Córdova
12
Pablo Arce y Alejandra Escobar
19
Erick Anacona y Pia Torres
13
Javier Ferreira y Gustavo Riquelme
20
Constanza Steiner y Claudio Sánchez
14
José Manuel Barriga y Gonzalo Santander
21
Dinko Avendaño y Violeta Pérez
16
Cristóbal Rivera, Camilo Araya y Marcelo Sanhueza
22
Deysi Morales y Claudia Navarrete
17
Mariana Guerrero y Alejandro Muñoz
11
María Alicia León y Javiera Lagos
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Tienen hasta hoy, martes 24 de enero hasta las 23:59 hrs para comentar.
Dejar en claro que, dado que nunca resolvieron el problema de la pariedad, el grupo 11 quedará sin comentario crítico.

Recuerden explicitar qué grupo comenta y a quién critica.

Éxito.

14 comentarios:

  1. Enviado a las 12.33

    Mariana Guerrero – Alejandro Muñoz

    Comentario en respuesta a Deysi Morales y Claudia Navarrete

    Respecto al comentario de nuestras compañeras, podemos agregar diversos elementos que no han considerado en su análisis, para complementarlo.

    En primer lugar, creemos que en su respuesta respecto a los elementos comunes a los fragmentos de noticiario, faltó resaltar el hecho de que los medios de comunicación visualizan un solo espectro, una sola visión, la oficial, omitiendo todo lo que la contra parte tiene que decir al respecto. Esta es una de las prácticas que permiten el establecimiento de una cultura hegemónica a través de mensajes con carga ideológica, haciendo uso de los medios de comunicación de masas, en este caso, la televisión.
    Este mensaje no sólo generaliza y estereotipa, estigmatizando a los grupos “antisistémicos”, sino que también tiene como objetivo crear una reacción de miedo o temor respecto a dichos grupos. Esto viene a justificar el actuar violento de las fuerzas policiales y el gobierno o incluso la aplicación de una Ley Antiterrorista.

    En segundo lugar, se excluyó también un importante aspecto importante al considerar que el mensaje sólo tiene por objetivo crear sentimientos contra los grupos que están en conflicto con el gobierno. Al mismo tiempo a la realización de este objetivo, el gobierno busca quedar bien parado, crear simpatía en la población, debido a que ellos son los garantes de la seguridad y el orden público. Asimismo, las declaraciones del gobierno podrían ser un elemento para distraer la atención del público sobre problemas más importantes que podrían perjudicar la aprobación del gobierno.

    En tercer lugar, si bien es cierto que la audiencia es capaz de tomar una decisión sobre qué hacer con ese mensaje y realizar lecturas dominantes hegemónicas, negociadas u oposicionales, no consideran en qué medida podría impactar en la población. Por ejemplo, ¿qué tipo de lectura se dará con mayor frecuencia? ¿Es igual para los mapuche o los grupos anarquistas? Creemos que la lectura hegemónica predomina fuertemente en el segundo caso, pues con los anarquistas existe menor empatía, por así decirlo. Por el otro lado, podemos suponer que la lectura predominante en el caso de los mapuche es la lectura negociada, pues existe una mayor variedad de apreciaciones sobre los problemas que los pueblos indígenas tienen en nuestro país.

    En conclusión, la propuesta teórica de la Escuela de Birmingham resulta de gran utilidad a la hora de analizar los diversos efectos que los mensajes de los medios de comunicación podrían tener en la sociedad, puesto que no considera, como lo hace la teoría de la aguja hipodérmica, que todos los individuos internalizan la información de manera uniforme y pasiva. La consideración del contexto en los que está insertado cada persona es sin duda importante para este efecto.

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  2. José Barriga - Gonzalo Santander

    Comentario en respuesta a Constanza Steiner - Claudio Sánchez

    Estamos de acuerdo con nuestros compañeros al indicar que tanto Canal 13 como TVN tratan de exponer un punto de vista criminalizante hacia estos sujetos practicantes del anarquismo, pero más aun Canal13 que evidentemente criminaliza a través de juicios de valor y generalizaciones, como en el hecho de decir que no tienen horarios, a estos individuos. Pero TVN trata de encontrar un punto de vista más conciliador tratando de dirigir preguntas más explicativas acerca de cómo el estado a través del ministro enjuicia estos hechos “delictivos”.
    Creemos que existe una generalización por parte de nuestros compañeros al momento de indicar que todos los canales criminalizan sus temáticas, ya que nos percatamos que CNN en su noticia acerca de los incendios producidos en el sur, lo que trata es de llevar a discusión, en el ámbito político, la invocación de la ley antiterrorista, pero no es el noticiario quien le atribuye a los mapuches dichos actos, si no que el estado a través de sus instituciones quien lo hace, lo que genera un conflicto de visiones políticas.
    Respecto al segundo punto también estamos de acuerdo, debido a que con todo el avance tecnológico los programas de televisión en su gran mayoría tienen una sección de preguntas del público lo que hace que se den a relucir las opiniones de los televidentes, con esto damos cuenta que en la actualidad esta masividad tan criticada por los autores se ve desvelada por unos televidentes mucho mas “críticos”, no tan susceptibles y más exigentes. Otro punto a considerar es el hecho de haber incluido un canal (CNN) que no pertenece a la señal abierta, que para nuestro criterio es el que mas “objetivo” se mostro, e incluso podríamos decir que la entrevista de TVN, es retransmitida en distintos horarios por el canal 24 Horas de la señal de cable. Es importante aclarar esto debido a que en la señal de cable podemos encontrar otras vías de información más diversas, aunque con un patrón similar a las de señal abierta.

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  3. Comentario a la entrada de Nicolás Pozo y Daniel Sanhueza - (PARTE I)

    1)Sobre el primer punto podemos decir que estamos de acuerdo que uno de los elementos comunes es la reiterada estigmatización que se realiza tanto a los que llaman anarquistas, como a los mapuches, sin embrago, agregaríamos a ello que también son fuertemente criminalizados y etiquetados como personas que van en contra de la norma, que son violentas y agresivas. Otro elemento común es la intervención que realizan funcionarios del Estado y los partidos políticos sobre los temas, los que forman el primer foco de estigmatización y criminalización. Además, se da cuenta de una fuerte discriminación hacia las minorías en este país, ya sean ideológicas o étnicas; aun así los periodistas tampoco escapan de dicha conducta, ya que repiten el mismo mensaje, sin dar cuenta de una opinión propia o de aclaraciones previas, contribuyendo a la establecimiento de un discurso de tipo hegemónico, a través de las imágenes y discursos utilizados para ello.

    2)A lo señalado por nuestros compañeros sobre los estudios culturales, podemos decir, en una primera instancia, que los anarquistas (como son llamados por los medios de comunicación y el gobierno) son un ejemplo de contra - cultura, que están en oposición con la cultura hegemónica. Además, los estudios culturales manifiestan que si bien la cultura y la información están insertas en un proceso hegemónico, se refuerza la idea de que no existiría un impacto transversal de la cultura de masas en la audiencia, a lo que también debe sumársele el contexto en el cual esta última está adscrita en la sociedad; puesto que una persona con conocimiento teórico sobre anarquismo, claramente, no interpretara el discurso hegemónico de la misma manera a cómo lo pueda hacer una persona que no tiene dichos conocimientos; o entre personas de clases altas que, en comparación con clases medias o bajas, pueden percibir de forma distinta. Definitivamente el público ya no sería un receptor pasivo, sino que más bien un receptor activo. También los estudios culturales señalarían que los discursos que se exponen en los tres videos no toman en cuenta a todos los protagonistas (discurso local o popular), ya que en ninguno de ellos se muestra lo que tienen que decir los anarquistas o los mapuches respecto de las acusaciones que le son imputadas (salvo en uno, pero con la evidente intensión de reafirmar la criminalización y hasta el tratamiento peyorativo de las posiciones contra-culturales expuestas), sobre el caso bomba o la quema de bosques, y mucho menos en cuanto a conocer sobre sus posiciones políticas o experiencias personales que influyen en la construcción de discursos que van en contra de toda hegemonía.

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  4. Comentario a la entrada de Nicolás Pozo y Daniel Sanhueza - (PARTE II)

    3)Stuart Hall nos diría que el texto mediático está en medio camino entre productores (codificación) y el público (decodificación ), que está determinado por situaciones sociales y marcos de interpretación distintos (Katia Valenzuela, comunicación personal; 2012), así como señalan los compañeros existen tres formas de decodificación:

    a) En la lectura dominante hegemónica podríamos plantear que los medios de comunicación de masa, en este caso la televisión, son los primeros en decodificar este mensaje de manera literal y que además entran en el juego de la reproducción de dicho mensaje.

    b) La lectura negociada, que contempla tendencias; concordamos con nuestros compañeros, Hinzpeter efectivamente reconoce que cada persona puede tener la ideología que le parezca más acorde, sin embargo, también señala que él debe velar porque no se produzcan los hechos de violencia relatados. Así mismo, podremos ver el discurso de la “oposición” al gobierno, la que no cuestionan el mensaje de fondo, sino que la forma en que el ministro se inmiscuye y criminaliza estos casos.

    c) En la lectura opcional, se evidencia la posición que los mismos anarquistas defienden, pero que creemos limitada al estar contenidas en videos editados bajo el prisma de una línea editorial predefinida, lo que deja dudas respecto al contenido y al contexto en el cual fueron realizados; aun así, la decodificación de ello por parte de la audiencia dependerá de las disposiciones políticas y culturales que tengan al momento de recibir el mensaje.

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  5. Javier Ferreira y Gustavo Riquelme, en respuesta al comentario de Erick Anacona y Pía Torres


    1. Además, la discusión en torno a cada tópico se genera en torno a una polémica, a una coyuntura que no es esclarecida. En estos términos, se utiliza la opinión del sector opositor para demostrar que no hay claridad definitiva respecto a los hechos. En este mismo sentido, también, se utilizan y seleccionan imágenes para reafirmar la intención con que se informa. Es decir, se seleccionan discursos que reafirman la intencionalidad de la información, por ejemplo, se muestran imágenes parceladas de violencia luego de que Teletrece “informa” que los anarquistas son agresivos, o se muestran las opiniones de bancadas opositoras al tiempo que se intenta informar la nebulosa respecto a los incendios, etc.

    2. Complementando la respuesta, se ve en los tres videos el intento obvio de masificar el discurso hegemónico y la resistencia contra-hegemónica de ciertos sectores de la sociedad, por ejemplo, en la interpelación vía twitter de la audiencia, como se dijo arriba, o las reacciones de la oposición respecto del discurso “oficial” del gobierno. En este sentido, hay una mediación de la ideología, las experiencias personales, los sentimientos, y otra serie de factores contextuales que permiten a los sujetos decodificar el mensaje, en el sentido de Hall.

    3. Respecto a la lectura dominante, y de acuerdo al análisis que se realizó en un principio, podemos ejemplificar este tipo de decodificación en las opiniones vertidas por parlamentarios oficialistas, en tanto también espectadores, quienes apropian el discurso del gobierno y lo reproducen sin alterarlo. Por otro lado, en la lectura negociada podría situarse a los espectadores que comprenden la situación, pero no ratifican ni validan su contenido si su accionar. Esta situación es ejemplificada con el argumento clásico de “lo comprendo, pero no lo comparto”. Respecto a la lectura oposicional, podría situarse a otros sujetos que comparten las ideologías de las cuales se “informa”, por ejemplo, a los okupas que descargaron su discurso sobre los medios de comunicación en los videos. Ahí se observa que no solo tienen toman un discurso oposicional al hegemónico, sino que también una conducta contra-hegemónica a los parámetros esperados de comportamiento.
    Concluyendo con último punto, llama la atención como también los medios parecen manejar teóricamente esta información. Tanto la interpelación de la periodista, tanto como el comentario de twitter presentado como pregunta al ministro, simbolizan, en nuestra lectura, 2 puntos: 1) transmitir el mensaje de que la prensa no es un ente ingenuo que no cuestiona, sino que critica; 2) mediante la lectura del mensaje en twitter, se intenta dar cuenta de que la prensa también hace valer la opinión de la gente.
    Es ingenuo pensar que la prensa desconoce los mecanismos presentados por Hall, así como otras teorías de socialización. En nuestro análisis, la prensa purga estos mecanismos de recepción del mensaje, por un lado defendiendo su transparencia, y por otro, confirmando (por vago y poco esclarecedor que sea) el mensaje hegemónico.

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  7. Grupo de Christine Sanhueza y Francisco Olmos,
    comentando la entrada de Günter Grosser y Alejandro Pérez

    1. Establecemos congruencia en lo planteados por nuestro compañeros en la exaltación de lo “anti-sistémico”, y en la emisión de juicios infundados a los participantes con juicios morales de por medio. Pero queremos ir mas allá, al señalar que dentro de estos juicios se establece un contraposición, en un contexto de conflicto en la cual los medios de comunicación toman parte de esta, y se focalizan en las “victimas inocentes” induciendo un impacto mayor a la actitud “evidentemente violenta” como expone un periodista y a la representación de los televidentes en una inseguridad bajo el “terrorismo” buscando su criminalización en la población en general. Cosa que es especialmente útil puesto que estos mensajes provienen de noticiarios “serios” y en horarios donde existe mayor audiencia.
    Y eso va de la mano con enjuiciar y denostar a toda ideología que sea considerada como “subversiva” (elemento fundamental del Anarquismo) y por ende atente contra el aparato ideológico del Estado (como exponía Althusser), donde lo que se condena es la actitud.
    Finalmente los medios muestran solo una cara de la moneda, el ministro puede hablar horas y horas, pero se invisibiliza o se toma como una contradicción el hecho de que estos grupos que se dicen ser “anti-sistémicos” ocupen al sistema para explicar el porqué de su actuar, dejándolos como personas que atentan contra la seguridad y el orden social Independiente de cualquier calificación moral, los medios desvinculan estos hechos de sus fines directos y se les atribuyen los fines criminales.

    2. Estamos de acuerdo lo que se plantea de forma general, pero, aun así, creemos que se han olvidado de un punto importante, según lo visto en clases, Hoggarts afirmaría en cuenta a lo relacionado con la omnipotencia de los medios, justamente lo contrario, que los medios no son omnipotentes y que sobrestimamos su influencia, en este sentido, cuando se alude a lo que expone en su discurso Hinzpeter “marcar un punto de inflexión y esparcir su perspectiva como la válida y la correcta, en desmedro de otros discursos alternativos”, los compañeros se olvidan que a pesar de que existe una cultura a la que llamamos hegemónica, esta “no puede con todas las expresiones de las prácticas culturales del grupo, […] hay resistencias generadas por otras re significaciones (Clase Katia Valenzuela, 18 de enero de 2012)
    La criminalización de estos grupos calificados de subversivos y que se muestran en televisión, tiene implícita la idea de que la audiencia los considere como grupos antisociales, desviados y que hacen daño a la sociedad tan tranquila y pasiva que el sistema capitalista ha creado. Pero, tal como dicen nuestros compañeros, los receptores no son pasivos a la hora de recibir los mensajes, haciendo alusión a lo ocurrido en la entrevista a Hinzpeter y la alusión a Twitter. Sin embargo, no creemos es que haya una “tendencia que va en dirección contraria a la hegemónica” sino que simplemente y tal como exponen los estudios culturales vistos en clase, que las personas juegan un rol activo en la forma en que aprecian múltiples hechos y que las diferencias culturales de ellas, harán que se refleje una variedad en cuando a posiciones que adopten frente a lo que exponen los medios, o a lo que exponen ciertos personajes que están dentro del Gobierno de turno acerca de determinados acontecimientos.

    3. Concordamos en el punto tres en su totalidad con la respuesta entregada por los compañeros, señalando solamente el carácter tendencioso que utiliza los medios de comunicación con estos casos “terroristas” adosándoles atributos contrapuestos con el orden social, pero no siendo certeros en sus declaraciones y acusaciones, lo que permite una un acercamiento mas hacia una codificación negociada, que una lectura dominante hegemónica (sin negar la existencia de las otras decodificaciones).

    - Valenzuela, K. "Clase de Socialización y medios de comunicación" 18 de enero de 2012

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  8. Grupo 12: Pablo Arce y Alejandra Escobar.
    Comentan a grupo 18: Juan Aguilera y Héctor Córdova

    En general, compartimos en gran medida lo expuesto por nuestros compañeros, por lo que nos limitaremos a hacer algunas precisiones y alcances a modo de complemento.
    Vinculado a lo expuesto por Williams, Mapuches, anarquistas y Okupas caben efectivamente dentro del concepto de cultura popular, entendidos éstos como grupos que se rebelan contra el sistema, masas que se entienden no como objetos del capitalismo sino como sujetos del cambio social. Estos grupos muestran las fisuras y las contradicciones del sistema sociopolítico del capitalismo al revelarse contra el sistema, sobre todo por parte de los grupos Okupa y Mapuche. Siguiendo la misma lógica, noticiarios como el de TVN, Canal 13 y CNN Chile estarían dentro del "compuesto" de la vida diaria (lo habitualmente visto y leído) que se proponen la normalización de los ciudadanos. Los noticieros muestran imágenes de los grupos aludidos a modo de resaltar los aspectos negativos que puedan tener. Asimismo se muestran los comentarios de personeros de la oposición haciendo “un llamado a la prudencia” ante las acusaciones apresuradas por parte del gobierno.

    En el caso de Hoggarts, su estudio sobre la cultura obrera lo lleva a concluir que existe un concepto de comunidad y un sentido de fraternidad (ejemplificado, entre otros, por la taberna como lugar de reunión post jornada laboral) que da cuenta de formas culturales tradicionales que se resisten a la cultura difundida por los medios de comunicación. Este sería el caso de anarquistas Okupas, donde las casas ocupadas serían el lugar donde se afianzan los sentidos de comunidad y fraternidad, además de ser espacio de resistencia al modelo imperante (las casas están ocupadas "ilegalmente", lo que contradice el principio de propiedad privada capitalista, más aun muchas de esas casas son propiedad del Estado chileno, lo cual es “ataque” simbólico directo de su oposición al capitalismo). Además, la existencia de estos grupos de resistencia (mapuches, anarquistas, okupas) viene a corroborar que los medios no son omnipotentes, pues no han logrado normalizar a estos grupos, por lo que se ven en la obligación de cooptarlos mediante la criminalización de sus actos, o haciéndolos quedar mal ante la masa normalizada (cuando por ejemplo enfocan a la muchacha anarquista escupiendo al suelo con el afán de hacerla parecer "rota", o muestran a los anarquistas encapuchados declarando la guerra con el fin de hacerlos ver como peligrosos). Estos medios también dan la impresión de criticar las afirmaciones del ministro del interior cuando es interpelado por la periodista, o las preguntas a través de twitter, aunque ellos mismos como medio de comunicación intentan imponer una cultura hegemónica cuando enfatizan las conductas “inapropiadas” de estos grupos, estigmatizándolos.

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  9. Grupo 3
    Víctor Pinto
    Rodolfo Pérez
    Comenta a grupo 8
    Ami Verdugo
    Ignacio Ordoñez


    1) Lo que podemos ver en los tres videos presentados es la relación subordinada y funcional para con los grandes poderes, en este caso principalmente se trata del gobierno, y que se ajusta a la visión pesimista de la Escuela de Frankfurt. Estamos de acuerdo con nuestros compañeros en que existe una construcción de estereotipos, generalización y criminalización en el cual los medios son también cómplices. Se opera todavía bajo la lógica de crear un enemigo que es inmoral y violento para de ese modo justificar por ejemplo una ley anti-democrática. Resulta paradójico porque tanto en el caso bombas como en los incendios no existen pruebas para sostener tales acusaciones y, sin embargo, por un lado es con lo que se quedan las personas y, en segundo lugar, en el caso de los anarquistas también parecieran entregar los elementos fácilmente para que se criminalice.
    Por otro lado queremos agregar que en el fondo, detrás de cada video, existe un conflicto social no resuelto y que no es abordado de manera crítica por los medios debido justamente a la relación subordinada que mencionamos. Lo que se hace en cada conflicto es evitar darle una posible solución y a su vez criminalizarlo para de ese modo contar con un respaldo hegemónico. Así ocurre con la demanda histórica de los pueblos originarios, ya sea por tierras o derechos, en el caso de los incendios y en el caso de los anarquistas avalar a toda costa la política de “mano dura” y orden público que se propuso el gobierno.



    2) A lo agregado por nuestros compañeros podemos decir a partir de la perspectiva de los estudios culturales que, sobre todo en el caso de los videos del caso bombas, efectivamente existen resistencias al discurso hegemónico que reproducen los medios y donde habría que poner énfasis como espacio de resistencia pues éstos medio no hacen sino encauzar esos discursos disidentes a la lectura hegemónica que crean los políticos de turno. Sin embargo, y a diferencia de nuestros compañeros, nos parece que de ninguna manera alcanzan a constituir un especio realmente contra hegemónico, sino que por el contrario, sus prácticas finalmente sólo reafirman el discurso criminalizador en el sentido que señalamos (es instrumentalizado por los medios). En parte este modo de operar se explicita en el comentario tres.

    3) En definitiva nos gustaría hacer más extenso el análisis sobre la creación de una postura contra-hegemónica pues sostenemos que existe una construcción de parte del poder hegemónico (el Estado y particularmente el gobierno de derecha) de un discurso que tiene pretensiones de validarse fácilmente en los sectores más amplios de la ciudadanía; en parte porque reproduce para su beneficio el discurso sempiterno que cualquier ciudadano puede argüir respecto del “orden social” (“ya están quemando estos mapuches”, “esos encapuchados lo único que hacen son destrozos”, etc). No obstante identificamos, desde las herramientas que nos dan los estudios culturales (Stuart Hall), que el poder hegemónico más que respetar el orden social defiende un statu quo que tiene que ver con el mantenimiento y reproducción de las condiciones que posibilitan estatuirse como el único poder legitimado por la amplia ciudadanía (defendiendo la apropiación del sentido común). Sostenemos personalmente que el problema del orden social más que trinchera que les sirve a los políticos para obtener sus dividendos, debe siempre tener en cuenta que se trata de una “construcción de un orden social” en virtud del respeto por los diversos modos de vida y debe siempre garantizar la calidad de sus condiciones de vida.

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  10. Enviado a las 21.34

    Comentario a Juan Albornoz y Viviana Mora
    Grupo: Javiera Campos, Amarilis Rojas y Javier Botinelli

    Nuestro comentario se referirá por cada pregunta comentada por el grupo para facilitar las ideas. En la primera pregunta, no se suele distinguir entre lo que es un “acto terrorista” y lo que son las “motivaciones de este”. Un acto terrorista es de por sí, ejercer la violencia con fines políticos. Lo que hace innegable que poner una bomba o quemar un bosque constituya un acto terrorista. Distinto es , hacer un juicio de valor, es decir, tomar un posición política de acuerdo o en desacuerdo a las motivaciones detrás de los actos. Es decir, que afirmar que el acto de poner una bomba es un acto terrorista, NO CONTITUYE UN JUICIO DE VALOR, sino más bien la constatación de un hecho. Distinto, repito, es decir si es legitimo o ilegitimo estos actos a fines con las motivaciones políticas que poseen. Ahora bien, ¿cuál es el problema? Que en la constatación de este hecho se le adjudica a un grupo determinado sin evidencia suficiente estigmatizando a los mapuches y anarquistas. Sea cual sea el resultado del proceso judicial, el estigma se inscribe en cualquier actor que sea parte de tales grupos.
    Si ya constituye un acto aberrante que el Sr. Hinzpeter afirme sin evidencia suficiente la autoria de un acto terrorista, lo peor es que sea cual sea, cuando se piensen en actos terroristas, más de alguno pensará en los anarquistas. De esta manera, el mensaje que se entrega no es la sola constatación de un hecho, sino más bien, es la creación de un estigma con fines políticos: tachar de terrorista a cualquiera que comparta las ideologías tanto anarquistas, como mapuches.
    Podríamos decir que en el comentario se presentan los elementos comunes, pero no se profundiza más allá de una muy pobre descripción, sin preguntarse por las consecuencias de mostrar las imágenes. Y del rol de los medios en la persuasión política que claramente obedece a una hegemonía, escondida en una “constatación de hechos objetivos”.
    En cuanto a la segunda pregunta. Hay que destacar que los estudios culturales se preocupan principalmente por diferentes grupos y como estos, a través de sus prácticas culturales definen una “contracultura” o subcultura , en cuanto se oponen drásticamente a lo hegemónico o simplemente , en el caso subcultural resignifican diferentes elementos de la cultura hegemónica a su favor. Referido especialmente a los estudios juveniles desarrollados por la escuela de Birmingham donde no solamente se trabajan con jovenes trabajadores y marginales, sino tambien de clase media (el caso de los Mods en Inglaterra)
    En cuanto a los twitters, no podríamos identificar quienes son los grupos o efectivamente “la clase trabajadora” la que se encuentra detrás de ellos. Tampoco podríamos identificar que tipo de cultura interpretan y hacen estos comentarios. Distinto sería saber la procedencia de los twitter como grupos, por lo tanto, no podemos decir de forma fiable, -además porque los twitters es la única forma que se presentan a los “receptores” en los videos- que se podría hacer un análisis pertinente desde la escuela de los estudios culturales.
    La tercera pregunta en general se logra aplicar de forma pertinente las distintas modalidades de decodificación. Sin embargo, hay que considerar que de forma transversal las personas pueden acceder a prensa alternativa, lo que significaría una opinión más bien negociada de lo que se presenta en las noticias. Por otro lado, cuando se aplica la tercera forma de decodificación, existiría más bien el apoyo y la legitimidad a ciertos actos, respaldándolos y justificándolos por parte de la población. La interpretación en este sentido, no sería estar en “oposición” porque se presentan juicios de valor por parte de las autoridades, sino más bien porque se está de lleno, de acuerdo con las causas políticas.

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  11. Enviado a las 13.53

    Ignacio Ordóñez y Jeanette Verdugo

    1)En los tres videos presentados es posible ver en primer lugar un claro enjuiciamiento por parte de la televisión respecto al actuar de grupos que operan fuera o en contra de la ideología dominante, en este caso grupos anarquista y mapuches donde se muestran como personas sumamente violentas y con marcadas tendencias “anti sistémicas”, término que es muy utilizando en todos los videos, lo que muestra una clara tendencia por parte de los medios de legitimar el sistema tal como están calificando de delincuentes a cualquiera que muestre una actitud diferente a la de ellos, es potente el trabajo de deslegitimación que se pretende hacer por parte de los medios a los grupos anarquistas o mapuches como dije anteriormente.
    También llama la atención con la vaguedad con la que se trata el tema identificando con características muy generales a los supuesto delincuentes, destacando por sobre todo su actitud violenta intentando por tanto generar rechazo por parte de la ciudadanía a sus acciones.
    Se hace un potente trabajo de deslegitimación, en concordancia con los intereses del estado y de quienes tienen el poder en nuestro país, pues por lo que se evidencia en la actitud del ministro las ideas “anti sistémicas” parecen ser contagiosas por tanto podría llegar a generarse una guerra por lo que es necesario frenarlos y encarcelarlos cuanto antes, aprovechando que la violencia solo está legitimada por parte del estado.


    2)Se desprende de los videos cómo los medios de masas manipulan y tergiversan la información al punto de satirizar todo acto reivindicativo que presente una amenaza o un quiebre al orden social impuesto. Los medios de masas, sobre todo la televisión por su carácter masivo, presentan a la audiencia a ciertos grupos e individuos como enemigos internos, los cuales son criminalizados y perseguidos, en la medida en que la concepción de anarquismo (caso bombas) y autonomía territorial (mapuche) son presentados como un caos y una amenaza a una democracia con intereses viciados. Es así como los medios reproducen la persecución política iniciada por el aparato político y controlan la opinión pública la cual no tiene capacidad crítica sustancial pues son los mismo medios los que mantienen la ignorancia colectiva en base a la jerarquización del conocimiento. El impacto en la audiencia es brutal pues la información es emanada mediante el bombardeo mediático del cual se vale la prensa amarilla, la cual controla y manipula la información respondiendo al interés de los grupos hegemónicos.
    Aplicado a este caso, lo que plantea la escuela de Birmingham es una abstracción de la acción social pues la resistencia que genera la audiencia nunca es desequilibrante o constructora de una postura opuesta a la de los medios de masas, está alineada con el sistema. Pues en los videos hacen referencia a las redes sociales, en las cuales la gente se remite a la virtualidad y a hacer preguntas que siguen validando la opinión de los políticos como autoridad, de manera que se mantiene el statu quo y no representa una propuesta concreta para hacer frente a la estigmatización, discriminación y persecución política.

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  12. 3) De acuerdo a la lectura hegemónica, el mensaje entregado por los medios es aceptada por la audiencia, de manera que son meros receptores de la información y no la critican ni juzgan pues existe un control masivo de la conciencia en manos de los grupos que tienen el poder.
    En la lectura negociada, se acepta la existencia de hechos criminales que deben ser condenados aunque sin embargo se cuestiona hasta cierto punto la validez de la información por falta de pruebas y por intereses políticos detrás de las detenciones. Se entiende la crítica al sistema pues sus resultados son visibles, pero no se aprueba el modo violento y de acción directa como método de cambiar la realidad o generar oposición.
    Por último, en la lectura oposicional se cuestiona el discurso hegemónico y no se acepta la información como válida pues saltan a la luz los estereotipos y la persecución infundada por la cual se persiguen ciertas ideas y sus defensores. Esto se refleja en la estigmatización y en la criminalización en contra ciertas personas, sobre las cuales ni siquiera hay pruebas y se aplican leyes con penas extremadamente altas.

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  13. Enviado a las 23.44

    5: Mariela Acuña - Vale Vergara

    Comentamos a grupo 10: Moraga y Carrillo


    En cuanto a la lectura a lectura hecha en torno a estos extractos de distintos noticiarios coincidimos plenamente, sin embargo quisiéramos hacer algunos comentarios:
    - Sostenemos que lo que comparten los videos, más allá de lo evidente (la referencia a la violencia, la generalización de los grupos, el no darle cabida a los inculpados para que hablen, etc.), es el intento por transformar a anarquistas o mapuche en lo otros, en lo que no somos nosotros, estrategia que, por un lado, supone que existe un nosotros homogéneo e integrado, pero que por el otro, ayuda a transformar al otro en enemigos. Un claro ejemplo de ello es cuando el ministro Hinzpeter habla sobre los anarquistas en su entrevista a TVN y dice: “están en contra de la forma en que nosotros como país y le mundo en general se desarrolla”, lo mismo sucede, aunque de manera menos evidente, en los otros dos videos, cuando por ejemplo, el periodista nos dice “no están regidos por horarios”, dato que es evidentemente menor ante la acusación de ser responsables de atentados con bombas, sin embargo, los vuelve muy distintos al nosotros, los transforma inmediatamente en los otros. También, al menos en cuanto al tratamiento del caso de los anarquistas, se banaliza el concepto de ideología y se insiste en que una de sus características es el uso de la violencia. Así, no se explica, por ejemplo, qué es ideología, ni menos aún, qué significa antisistema o por qué están en contra del Estado.

    - En la interpretación que se puede hacer de estos videos desde los Estudios Culturales a esta idea ya señalada de que el receptor es más bien activo y que, por lo mismo ejerce resistencia desde sus referentes culturales y desde su propia interpretación, se le deben sumar algunos de los postulados de Raymond Williams (Valenzuela, 2012). Williams señala que los actores interpretan los mensajes de los medios y los contrastan con la realidad, a partir de lo cual, evidencian las contradicciones del sistema sociopolítico del capitalismo. En esta ocasión son los mismos medios los que cumplen un poco esa función, de evidenciar la disidencia, pero presentándola como lo desviado. Pareciera ser que el mensaje transmitido por los medios construye con anticipación una armadura que aleje a quiénes se rebelan contra el sistema de la cultura popular.

    - En cuanto a las modalidades de decodificación del discurso televisivo, señalamos: que los medios en ocasiones ya ofrecen una “Lectura negociada”. Vemos eso cuando, en uno de los videos, cuando por ejemplo, se contrasta la postura del gobierno con la de la Concertación. Por otro lado, las “Lecturas oposicionales” son hoy en día, alimentadas por medios de comunicación alternativos (que han proliferado en Internet).

    Referencias Bibliográficas:
    Valenzuela, Katia (2012) clase 18 de enero de 2012.
    Williams, Raymond (s.f.) Teoría cultural. Publicado en Williams, Raymond. Marxismo y literatura, Península, Barcelona, 1980. recuperado el 24 de enero de 2012 a partir de http://www.infoamerica.org/documentos_pdf/williams2.pdf

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  14. Grupo Marcelo Sanhueza Camilo Araya y Cristóbal Rivera

    Estamos de acuerdo con la opinión pero seria necesario agregar otros puntos de vista , ahí un manejo direccionado donde pantalla preferencial a los que buscan que busca levantar el discurso hegemónico del gobierno criminalizando a estos por la cuales ellos son reprimidos , falta de mirada holística del problema sino tendenciada hacia un postura en particular que busca encausar el discurso para poner a la opinión publica en contra, y de esta forma legitimar la acción represiva por parte del estado con aplicación de ley antiterrorista a los pueblos o la criminalización de ciertas ideología para alzar un enemigo publico con cual luchar , y que la gente ponga su mirada en estos casos y deje de ver el resto de medidas violentas que reciben por parte del estado, en conclusión los canales de televisión son una herramienta practica del estado que ayuda a la imposición de un discurso hegemónico , criminalizado, y represivo

    Concordamos con esto ya que si bien el discurso trata de imponer la verdad, siempre va a estar interpretado desde patrones culturales personales, es innegable los alcances que tienen pero los grados de legitimidad variaran de pendiendo del sujeto que lo observa , debido al contexto en el que se desenvuelve, de esta forma el discurso hegemónico , levantado gracias a la visión unidireccional de la televisión, ayuda a invisibilizar a estos grupos.

    La forma de análisis de la escuela Birmingham se presenta bastante útil por considerar en su forma de abordar el tema los distinto discursos como lo son las lecturas opocisionales, negociada y dominante , sin embargo faltara tomar en cuanta el impacto, Son diversas posibilidades, aquí ya no estamos como el caso de la teoria de la aguja hipodérmica donde se plantea un absorción directa del mensaje por parte de la audiencia, aquí los estudios culturales son un gran avance al tomar en cuenta las decisiones personales , tanto de experiencia como ideológicas que se pueden presentar a la hora de internalizar un determinado discurso. El ejercicio de presentar las tres postura que plantea la escuela de Birmingham será de gran utilidad.

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